Este proyecto consiste en la transformación de una antigua oficina con despachos en Pozuelo de Alarcón en dos viviendas tipo estudio. Una intervención de cambio de uso de local a vivienda en la que se adaptó un espacio pensado originalmente para uso profesional a un nuevo uso residencial.
La distribución interior fue clave para convertir la antigua oficina en dos estudios funcionales, cómodos y bien aprovechados. Al tratarse de viviendas compactas, cada metro cuadrado se planteó con una finalidad clara, integrando las zonas de descanso, estar, cocina y baño de forma práctica y equilibrada.
En cuanto al interiorismo, se apostó por un estilo nórdico, una elección especialmente adecuada para este tipo de proyectos. El uso de tonos claros, acabados sencillos y materiales cálidos ayuda a potenciar la luz natural y a generar una mayor sensación de amplitud.
El resultado final son dos estudios luminosos, actuales y acogedores, donde la estética nórdica aporta calidez sin recargar los espacios. Un ejemplo de cómo el cambio de uso e interiorismo pueden transformar por completo una antigua oficina y convertirla en viviendas adaptadas a las necesidades actuales.