El proyecto consiste en la transformación integral de un local en bruto sin uso en un apartamento de un dormitorio con un marcado estilo industrial. La intervención parte de un espacio completamente vacío y sin acondicionar, al que se le ha dado una nueva vida mediante un cambio de uso de local a vivienda, una redistribución completa y un cuidado trabajo de interiorismo.
Antes, el inmueble era un local en bruto sin uso, sin las condiciones necesarias para ser habitado y carente de instalaciones adaptadas a un uso residencial. Después, se convierte en un apartamento de un dormitorio amplio, funcional y con una estética industrial muy definida, diseñado a medida según las necesidades y preferencias del cliente.
La actuación ha incluido la ejecución de nuevas instalaciones de fontanería y electricidad, imprescindibles para adaptar el espacio a su nuevo uso como vivienda. Además, se ha incorporado aislamiento acústico y térmico en los paramentos, mejorando notablemente el confort interior, la eficiencia del inmueble y la calidad del espacio habitable.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la amplitud del apartamento y la presencia de techos muy altos, una característica que ha sido aprovechada para potenciar la sensación de espacialidad. Esta condición arquitectónica, junto con el interiorismo de estilo industrial, aporta personalidad al conjunto y genera una atmósfera singular, urbana y contemporánea.
Antes, el espacio era un local vacío, sin uso y sin acondicionamiento residencial. Después, es un apartamento de un dormitorio amplio, luminoso y espacioso, con una imagen inspirada en los lofts industriales del barrio de Brooklyn, en Nueva York, tal y como solicitaba el cliente.
El resultado final es una vivienda con carácter propio, donde el cambio de uso, la intervención técnica y el diseño interior se combinan para transformar un espacio desaprovechado en un apartamento moderno, confortable y con una estética industrial cuidada.